Una fábrica de Gales, en Reino Unido, construyó recientemente su última máquina de escribir y la donó al Museo de Ciencia de Londres. Pero, al parecer, hay muchos escritores y aficionados que consideran que un museo es el último lugar en el que debería estar su amada e indispensable herramienta.
Puede que sean una minoría, pero los fanáticos de la máquina de escribir continúan siendo un grupo vociferante.
Mike France, que vende cintas de máquinas de escribir, dice que la mayoría de las conversaciones con los clientes de edad avanzada giran en torno a su disgusto por las computadoras y a su temor de perder sus viejas máquinas de mecanografía.
vía BBC Mundo – Noticias – Cinco razones para seguir usando una máquina de escribir.














