La confirmación por parte de Twitter que el gobierno de Venezuela está bloqueando imágenes mostradas en esta red social a partir de las protestas desencadenadas en los últimos días en el país es una gravísima confirmación de que el régimen de Nicolás Maduro no tiene el más mínimo respeto por la libertad de expresión o el acceso a la información o a la libertad de expresión.
Una vez controlada la gran mayoría de los medios de comunicación masivos tradicionales en el país el régimen venezolano pone peligrosos precedentes que podrían llevar a un control cada vez más hermético de la información que puede ser publicada y/o que se puede acceder desde el país para que así no haya forma de que la ciudadanía pueda informarse de lo que está sucediendo en el país y del terrible estado social, económico y político en que está cayendo Venezuela.














