Un equipo de investigadores australianos del Centro de Excelencia de ARC en Biofotónica a Nanoescala (CNBP) ha desarrollado, a través de impresión 3D, un clip capaz de convertir cualquier dispositivo móvil en un potente microscopio. El complemento tiene una funcionalidad completa, pues llega a visualizar organismos de hasta 1/100 de un milímetro, incluidas células de animales y plantas, células sanguíneas, núcleos celulares y más.
Se trata de una tecnología única e innovadora, ya que, además de ofrecer un alto rendimiento de microscopio en un paquete portátil robusto y móvil, el clip no requiere energía externa o una fuente de luz para funcionar.
Esta tecnología tiene un inmenso potencial como herramienta científica, ideal para su uso en áreas remotas y para trabajos de campo donde los microscopios independientes más grandes no están disponibles (o son poco prácticos).
















