La novedosa batería, que puede cargarse en cinco segundos, es conocida como supercondensador a microescala a base de grafeno. Está hecha de de una capa de un átomo de carbono de espesor y es de fácil fabricación.
De acuerdo con el diario RT, con estas baterías un dispositivo se puede recargar entre cien y mil veces más rápido que con las convencionales. Servirán para darle energía a los teléfonos en tiempo récord, pero también para coches eléctricos. Además, como son ultradelgadas, permitirán a la larga reducir el tamaño de los aparatos.
«La integración de las unidades de almacenamiento de energía en los circuitos electrónicos es difícil y a menudo limita la miniaturización de todo el sistema», explicó Richard Kaner, profesor de Ciencias de los Materiales e Ingeniería en la Escuela Henry Samueli de Ingeniería y Ciencias Aplicadas de la Universidad de California, Los Ángeles (UCLA).














