Dicen que la cara es el espejo del alma pero al parecer podría ser también el reflejo de nuestro corazón, o al menos en Fujitsu ha encontrado la manera y todo con una foto. La tecnología de fotografía biométrica desarrollada por Fujitsu detecta leves cambios en las propiedades de transporte de oxígeno de los capilares faciales que permiten una absorción diferenciada de la luz en el rostro y, mediante una fotografía, calcular el ritmo cardíaco.
Se acabó el engorroso y antihigiénico pulsímetro al no necesitar contacto alguno con el individuo cuyo pulso se necesita conocer. Bastan apenas cinco segundos para que el sistema detecte los cambios de color en la cara debido a la variación de los niveles de hemoglobina en la sangre que circula por las capas más superficiales de la piel. Con esta tecnología Fujitsu planea llevar a los smartphones un método sencillo de registrar el pulso por cuestiones deportivas o de salud. La japonesa planea que la tecnología de fotografía biométrica esté disponible este mismo año.













