El primer caso corresponde a una mujer embarazada de 34 años que por seis horas ininterrumpidas se dedicó a mandar mensajes por WhatsApp, reseñó la revista The Lancet.
De acuerdo al diagnostico médico la tendinitis fue provocada por sostener tanto tiempo el teléfono mientras usaba este sistema de chat. La dolencia ha sido llamada popularmente con el término “whatsappitis».
La publicación señala que para el tratamiento de esta patología se requiere de descanso, antiinflamatorios y lógicamente, dejar de usar el smartphone.














