Desde hace tiempo este fabricante John Deere bloquea sus vehículos para que los usuarios no puedan repararlos por su cuenta y solo puedan hacerlo en servicios especializados. La solución que se han buscado los agricultores norteamericanos es singular: hackean sus propios tractores con firmware procedente de Ucrania para desbloquearlos.

Este sorprendente caso es tan solo un ejemplo de lo que está por venir: tendrás que hackear tus dispositivos para que sean verdaderamente tuyos. En la publicación Motherboard cuentan la impresionante historia de ese mercado negro de firmware con los que es posible “liberar” los tractores de John Deere del yugo que impone este fabricante.
Si el tractor se estropea los propietarios ya no dependen de su habilidad para repararlos, necesitan contactar con el fabricante sí o sí y en muchos casos descargar software para reparar la pieza afectada. De hecho la marca obliga a los agricultores a firmar una cláusula que prohíbe prácticamente cualquier tipo de reparación y además evita que los compradores de sus tractores puedan demandarlos si sus cosechas llegan a salir perjudicadas por esa dependencia de las reparaciones oficiales.















