El declive del ordenador no es una moda pasajera. Ni culpa de la crisis. La culpa es de las tabletas. La industria del ordenador clásico (de sobremesa y portátil) continuará perdiendo ventas en los próximos años. Si en el pasado vendió 341,2 millones, en 2017 bajará a 271 millones. En este año las ventas de pecés van a caer un 7,6% (según las previsiones de Gartner).
La corriente negativa del pecé es totalmente contraria al ascenso continuado de las tabletas, que se cuadruplican en cinco años: de los 116 millones de unidades en 2012 a los 468 millones en 2017. El incremento no tiene paralelo con ninguno otro aparato, pues en el mismo periodo los teléfonos móviles seguirán creciendo, pero a un ritmo más pausado: de 1.746 millones a 2.128 millones.













