Mientras observaban con el telescopio Integral una galaxia, astrónomos de la ESA (Agencia Espacial Europea) detectaron un brillo en rayos X en su campo de visión. Su intensidad no hacía más que aumentar, y tras un análisis, descubrieron que se trataba del ‘despertar’, y de su correspondiente ‘desayuno’, de un agujero negro tras décadas de inactividad.
El agujero negro había devorado un objeto de baja masa – una enana marrón o un planeta gigante-, un fenómeno que ocurrirá pronto de forma similar, según estimaciones, en la Vía Láctea.
«La observación fue completamente inesperada, procedente de una galaxia que ha permanecido tranquila durante al menos 20 o 30 años», dice Marek Nikolajuk de la Universidad de Bialystok, Polonia, y autor principal del artículo en Astronomy & Astrophysics.
vía El despertar ‘hambriento’ de un agujero negro | Ciencia | elmundo.es.













