Lily Camera recibió el premio a la innovación del CES 2016. También logró 15 millones en fondos de capital riesgo y otros 34 millones en reservas de su prometedor dron autónomo. Se ve que no era suficiente. Sus creadores acaban de tirar la toalla por problemas de financiamiento.
Los fundadores de la compañía, dos estudiantes de la Universidad de Berkeley llamados Antoine Balaresque y Henry Bradlow han comunicado hoy a sus usuarios el cierre de la compañía debido a que no han podido reunir la financiación suficiente para comenzar a fabricar el dron.
De hecho, en octubre de 2016 trataron de recaudar más fondos abriendo una nueva ronda de reservas. No funcionó.
Recapitulemos:
- Casi 50 millones de dólares recaudados hasta ahora.
- Más de un año de retraso.
- Ni una sola unidad enviada a ninguno de sus más de 60.000 clientes.















