La saga Zelda es una de las más populares de la historia de las consolas, con títulos con enorme éxito de público y crítica. Algunas entregas están calificadas como obras maestras y ocupan posiciones altas en el olimpo de los mejores videojuegos de siempre.
Cada nueva aventura es mirada con detalle para pasar el listón tan alto de la serie. La última, «The legend of Zelda: a link between worlds», está a la altura gracias a conjugar el aire de los números clásicos (vista cenital, mismo mapa y ambiente) con nuevos elementos (3D, acceso a una dimensión tenebrosa, conversión en pintura mural para ofrecer movimientos inéditos).
El estilo Zelda es una mezcla de aventura, acción, exploración, puzles y rol; en esta ocasión, más ágil y sencilla para acercar a nuevos jugadores. El héroe accidental, Link, debe evitar que las tinieblas tomen su colorista mundo con su viaje lleno de trampas y enemigos para combatir con sus armas y su ingenio.















