Comparar y valorar teléfonos inteligentes en base a sus especificaciones es el peor error que puedes cometer al comprar un smartphone. Las especificaciones son una medida relativa que te darán una mera aproximación a la realidad en el mejor de los casos. Para que se entienda mejor vamos a dar un ejemplo con las pantallas.

Guiándonos únicamente por las especificaciones podríamos pensar que la pantalla de un teléfono A es igual a la de un teléfono B porque tienen el mismo tamaño y resolusión. Nada que ver. Más allá del tamaño o la resolución, existen variables como el contraste, brillo, ángulos de visión y temperatura de color, que determinan la calidad de una pantalla. x
Ejemplos hay de sobra. Con las cámaras. Estamos cansados de escuchar que el smartphone “tal” es mejor que el “cual” porque tiene 20 megapíxeles en lugar de 13. O que un procesador octa-core es instantáneamente mejor que un quad-core. La verdad es que las especificaciones son lo menos importante entre todas las consideraciones que se deben tener al comprar un smartphone.















