Deportes como el ski o el snowboard requieren un esfuerzo considerable especialmente de las rodillas pero en Roam Robotics han ideado un exoesqueleto que podría ayudar a los fanáticos de la nieve a resistir mejor las exigencias físicas de este deporte. El arnés robótico para esquiadores funciona a través de una aplicación a través de la cual es posible ajustar el límite de torsión de las rodillas para configurar así cuándo el exoesqueleto entra en acción.
Una combinación de sensores incorporados y software ajustan los componentes de tela y aire del sistema. De esta forma amortigua la flexión y el esquiador recibe un impulso para volver a extenderse, algo así como disponer de unos músculos auxiliares. Para las personas mayores, el sistema les ayudará a esquiar mejor, incluso si su fuerza y resistencia son limitadas. Los esquiadores más jóvenes podrán bajar las pendientes más rápido y de forma más agresiva. Los sensores permiten que el exoesqueleto proporcione la cantidad correcta de asistencia en el momento adecuado.
En total, el sistema pesa 9 kilogramos. Para ponerlo en marcha hay que llevar siempre una mochila donde va almacenada la batería, y sólo tendremos que accionar un botón para que comience a funcionar. El arnés de Roam Robotics está en período de reservas, y puedes apartar uno por 99 dólares. Pero el precio final será bastante más alto, ya que estará en torno a los dos mil 500 dólares.
















