Se trata de un exoesqueleto desarrollado por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) español, cuyo equipo ha hecho realidad un exoesqueleto de reducido tamaño con el que los más pequeños podrán recuperar la movilidad. En concreto, el exoesqueleto del que hablamos está destinado a todos aquellos niños de entre 6 y 11 años que sufren de atrofia muscular espinal, una grave enfermedad que provoca que muchos niños no puedan volver a caminar.
Fabricado a partir de aluminio y titanio, el exoesqueleto cuenta con cinco motores asistidos en cada pierna. Dichos motores son los encargados de ayudar a mantener activo al niño y evitar las futuras complicaciones derivadas de la inmovilidad. Los motores incorporan unos precisos sensores encargados de detectar la intención de movilidad y un pequeño ordenador capaz de seguir dichos movimientos.
Sin duda, una de sus ventajas es su adaptabilidad, ya que al tratarse de un diseño telescópico podrá ser utilizado aunque el menor vaya creciendo, hasta llegar a los 11 años.
Origen: Exoesqueleto para que los pequeños con atrofia muscular espinal puedan andar
















