Si se le pone el dispositivo a alguien puede emitir un choque eléctrico que causa una gran incomodidad, que va desde un dolor leve hasta uno extremo, dijo Simone. Para prevenir la descarga accidental, los usuarios primero tienen que activar dos interruptores de seguridad y luego presionar un botón de activación, dijo.
Yellow Jacket, la compañía que Simone y Froom fundaron, ha vendido miles de estuches desde febrero a través de tiendas y en su página web. Los estuches, que se venden a 139.99 dólares cada uno, no son vendidos en los estados en donde las armas de electrochoques están prohibidas, y los compradores deben ser mayores de 18 años para adquirirlos.















