Una polémica generada en Reino Unido y extendida hasta Estados Unidos provocó que grandes marcas decidieran retirar su publicidad de Google y Youtube. Todo se originó luego de que el diario The Times concluyera un artículo afirmando que el principal buscador online colocaba avisos publicitarios junto a videos extremistas de contenido político y religioso.

A&T, Verizon, Audi, L’Oreal, McDonald’s y el banco HSBC son algunas de las compañías que se despidieron de las plataformas virtuales de publicidad del gigante de Mountain View. Ante esto, Google ha salido al paso. Su director en Europa, Matt Brittin, lamenta que algo así haya ocurrido. “No queremos que pase y asumimos la responsabilidad”, indicó. El ejecutivo aseguró que tales avisos no habían tenido tantas visitas.
Sin embargo, afirmó que la empresa estaba invirtiendo una gran cantidad de dólares para que la «mala publicidad» no tuviera presencia dentro de la herramienta web. Ahora, el debate al que está sometido Google se concentra en dos puntos: 1. Sacar de Youtube los videos ilegales y 2. determinar el material que sí es legal pero no debe estar asociado a la publicidad.















