A primera, vista en el papel no se podía reconocer otra cosa que una línea en zigzag. Pero estas rayas entrantes y salientes representaban cifras, explicó el inventor Samuel Morse en septiembre de 1837 a sus sorprendidos espectadores.
A partir de una línea se obtenía entonces una combinación críptica “214-36-2-58-112-04-01837″ y a su vez, a partir de ella y con ayuda de un código desarrollado por Morse, la frase que explicaba todo: “Experimento exitoso con telégrafo, 4 de septiembre de 1837″
vía Hace 175 años, Samuel Morse presentó su telégrafo: “Raya, punto, raya”.














