La industria de microprocesadores lleva años investigando alternativas al silicio que permitan aumentar el número de puertas lógicas (transistores) dentro de un chip para aumentar su velocidad y reducir su tamaño.
Hay varios campos de ingeniería de materiales que trabajan en esto. El grafeno es quizá el más conocido, pero no es el único que parte del carbono como base. Otra rama de investigación es la que trabaja con nanotubos de carbono y es precisamente en la que IBM acaba de anunciar un avance significativo.
vía IBM anuncia un nuevo avance en nanoprocesadores funcionales basados en carbono.














