La información ha sido difundida por el sitio Ars Technica, según la cual el proyecto ha sido adjudicado a IBM e implica un contrato de USD 3,45 millones.
La empresa utilizará un sustrato cristalizado que se rompe “cuando un fusible o capa metálica reactiva” que lo contiene recibe una señal externa de frecuencias de radio.
Esta instrucción de autodestruirse haría posible desintegrar artefactos electrónicos extraviados o abandonados en un campo de batalla en una superficie de grandes dimensiones, evitando escenarios como la “transferencia involuntaria de tecnología”que tuvo lugar cuando un helicóptero estadounidense debió ser abandonado por el equipo de marines SEAL que atacó el complejo donde se ocultaba Osama bin Laden, en Pakistán, en mayo de 2011.















