El centro de investigación en medicina regenerativa de la escuela de medicina Wake Forest en Carolina del Norte, EEUU, ha creado una bioimpresora capaz de recrear órganos, músculos y huesos aptos para el ser humano.
Lo más notable es que los investigadores han implantado con éxito estas estructuras de tejido en animales vivos consiguiendo que, posteriormente, madurarán y fueran capaces de vascularizarse hasta formar parte del tejido funcional. Aunque las pruebas se han llevado a cabo en ratones de laboratorio, las estructuras tienen el tamaño, solidez y funcionalidad necesarias para ser utilizadas en seres humanos.















