Poco después de dar a conocer sus resultados económicos de 2013, marcados por una facturación, de 52.700 millones de dólares, casi plana respecto al ejercicio anterior, y a una caída en los beneficios netos del 13% (éstos fueron unos 9.600 millones de dólares), Intel anunciaba a través de un portavoz que reducirá su plantilla en un 5% este año, es decir, en unas 5.000 personas.
No todos estos empleados serán, no obstante, despedidos. Dicho portavoz, anónimo, aseveró al diario The New York Times, que se ha hecho eco de la noticia, que la reducción de plantilla será una mezcla entre abandono del puesto de trabajo y despidos.















