Las acusaciones de espionaje del gobierno de EE.UU. hacia Kaspersky Lab y las correspondientes negaciones absolutas a estos señalamientos por parte de la compañía rusa de seguridad han llegado a su punto más controversial. Luego de que un artículo del New York Times asegurase que fuerzas de inteligencia israelíes comprobaron la sustracción de herramientas de la NSA por parte de Kaspersky, la compañía rusa acaba de revelar que todo eso es cierto pero no exactamente como se cree.

A través de una extensa publicación en su blog oficial Kaspersky ha hecho públicos algunos detalles de sus investigaciones internas, admitiendo que efectivamente ellos tuvieron en su poder software de la NSA, sustraído a través de su programa antivirus, pero la posesión de estas herramientas habrían sido para analizarlas como amenazas, sin saber a quién pertenecían exactamente.
La acusación original por parte del gobierno norteamericano, es que habían detectado que un empleado de la NSA había sido “víctima” de una sustracción de código por parte del antivirus de Kaspersky mientras trabajaba con herramientas de la NSA desde su hogar en el año 2014. Pero la firma explica que todo fue parte de una verificación de rutina de archivos sospechosos, y que el empleado de la NSA en realidad cometió algunas acciones que detonaron todo el asunto tras intentar instalar una copia pirata de Microsoft Office usando un generador de claves.















