El sospechoso identificado como Micah X. Johnson, de 25 años, era un veterano de Afganistán y curiosamente no tenía antecedentes penales ni estaba afiliado a algún grupo radical. Se cree que él es el responsable de haber matado al menos a tres policías durante las protestas, lo que llevo a que se atrincherara en un centro de formación profesional.
Durante las negociaciones con la policía para que se entregara, Micah explicó que estaba molesto por los recientes tiroteos y sólo quería matar blancos, especialmente policías blancos; los intentos de negociación fracasaron y la policía tuvo que usar una técnica nunca antes empleada en estos casos, el uso de un robot.
El robot, que se creía había sido diseñado para desactivar bombas, también es capaz de cargar explosivos y ser operado de forma remota, una técnica que se pensaba era exclusiva del ejercito y que ha sido usada ampliamente en Irak, nunca contra civiles en suelo estadounidense. El robot fue controlado a distancia para entrar al centro de formación, colocar una bomba y salir de ahí, bomba que fue denotada para matar al sospechoso.
Origen: La policía de EE.UU. utiliza por primera vez un robot para matar a un sospechoso















