Puede que en 2013 se resuelva definitivamente el rompecabezas de la realidad virtual. Además de unos lentes –los Oculus Rift– que están a punto de salir al mercado, una compañía ha creado la primera plataforma que permite al usuario desplazarse en tres dimensiones por un escenario digital sin moverse del sitio en el mundo real.
La plataforma, a la que han denominado Omni, tiene un suelo cóncavo lleno de surcos que, junto a unas zapatillas especiales, permiten determinar al sistema hacia donde se mueve el jugador. Este puede avanzar, retroceder y girar realizando los mismos movimientos que haría en la vida real. Es decir, caminando y corriendo.
Para poder utilizar Omni con seguridad el usuario se ata a una especie de arnés que lo ayuda a mantenerse erguido y centrado. Éste, además, permite transmitir información extra: si el usuario salta, o se agacha. Combinado con los lentes de realidad virtual, el jugador pasa a formar parte del juego de manera integral. Solo ve el escenario digital, y sus movimientos reales lo desplazan por él.













