La última versión de la beta de Apple OS X Yosemite, la 10.10.4, sufre un grave problema de seguridad que permite a un atacante externo instalar ‘malware’ y tomar el control de un equipo Mac sin necesitar ninguna contraseña ni permiso adicional. El atacante puede entonces crear archivos y carpetas en cualquier directorio del sistema.
Según el medio MalwareBytes, la vulnerabilidad, llamada VSInstaller.app, gira en torno a un archivo, Sudoers, el cual contiene una lista de permisos con la que controlar qué software tiene acceso a nuestro sistema. Una vez ha conseguido trazar su particular y malicioso camino a través de las entrañas del sistema otorga, al atacante los permisos necesarios para poder acceder y utilizar el sistema operativo a su antojo.
La vulnerabilidad ha sido descubierta por el usuario Stefan Esser, quien, según MalwareBytes, está recibiendo innumerables críticas por hacer público el problema antes de notificarlo a Apple.
Origen: La última versión de OS X permite a los hackers tomar el control de los equipos Mac




















