La compañía rusa Stins Coman venderá soluciones basadas en tecnología Li-Fi (sistemas de comunicación inalámbrica mediante luz) en EE. UU., Israel, China y otros países. Afirman que es más rápida y segura que la conexión Wi-Fi. Por el momento la principal traba es el elevado precio.
El pasado abril, la empresa rusa Stins Coman declaró que había finalizado las investigaciones de la red local sin cable BeamCaster. La principal novedad es que la información se transmite al aparato eléctrico mediante la luz.
Según los desarrolladores, cuenta además con otras ventajas: la movilidad y la velocidad de configuración. “Basta con instalar en el techo un módulo de distribución, conectarlo con los módulos receptores y los ordenadores de trabajo y en un par de horas tienes una red de trabajo en la oficina que, si es necesario, se puede desmontar igual de rápido”, explica Dariusz Zajac, director de la representación rusa de RiT Technologies, un departamento de Stins Coman que se dedica al desarrollo de esta tecnología óptica.
Otra de las ventajas es su velocidad. El módulo de luz del BeamCaster alcanza los 1,25 G/ y en breve se aumentará hasta 5 G/seg. Esto es significativamente más rápido que la señal inalámbrica actual. “Como sabemos, la red de Wi-Fi es capaz de una velocidad máxima de 300 Mbites/seg (estándar de 802,11n).
















