Los gobiernos cuando se sienten amenazados, lamentablemente restringen la libertad y violan la privacidad de sus ciudadanos. A medida que más y más personas confían en internet para todo, desde la comunicación hasta la banca, las autoridades de todo el mundo saben que en caso de emergencia cuentan con la opción de apagar la red. Limitar o bloquear completamente el acceso es una herramienta efectiva para controlar tanto a los ciudadanos como a la opinión pública en torno a un evento.

Las autoridades utilizan el tema de la seguridad nacional y las preocupaciones de interés público para justificar los apagones. Estos a menudo ocurren en momentos de pánico o inestabilidad. Si hablamos de un bloqueo total no hay mucho que hacer, pero en el caso de las limitaciones o restricciones, una buena VPN siempre será de ayuda para comunicarte libremente y saber lo que el gobierno no quiere que sepas. En la mayoría de los países, la cantidad de restricciones y monitoreo implementado es sorprendente. Entes gubernamentales obligan a los proveedores de servicios de internet a bloquear el contenido, a menudo con consecuencias para estas empresas si no cooperan. En países con un sistema de internet centralizado, el gobierno puede incluso cortar internet por completo.
Además de un apagón total y los bloqueos de contenido, la «limitación del ancho de banda» de internet también puede ser utilizada para el control social. Por si fuera poco, en regímenes totalitarios, existe la vigilancia invasiva que puede traer consecuencias a sus ciudadanos por decir lo que piensan.















