Los teléfonos móviles inteligentes ceden protagonismo a los llamados «smartwatches» en un evento en el que Samsung, Sony y Huawei han atraído la atención.
Si ha habido un teléfono móvil que ha llamado la atención durante la pasada edición de la feria de tecnología IFA 2015, celebrada en Berlín, ha sido el Sony Xperia Z5.
El nuevo terminal, continuista en lo referente al diseño (fabricado en metal y cristal), incorpora, no obstante, una serie de características que lo convierten en un aparato atractivo y sugerente.
Mientras los fabricantes han comenzado a introducir nuevos mecanismos biométricos para desbloquear las pantallas, Sony se había quedado al margen en innovación. Pero se ha corregido su rumbo con un lector de huellas dactilares que, a diferencia del resto de rivales, se encuentra en un lateral, que sorprendentemente resulta ergonómico y llamativo.
Origen: ABC



















