Los movimientos anti-vacunación son problemáticos pues influyen mediante el miedo a miles de padres preocupados de la salud de sus hijos para que expongan a éstos a peligrosas enfermedades como la tuberculosis, la viruela o la poliomielitis, bajo el argumento de que podrían causar autismo debido a que ciertos componentes (como el timerosal) de las vacunas contienen mercurio.
Lo curioso es que en países donde componentes como el timerosal fueron retirados de las vacunas, la tasa de autismo no se vio afectada ni en lo más mínimo según demostraron diversos estudios…
Para darse una idea de lo peligroso que es para la salud pública los movimientos anti-vacunación, la organización estadounidense Council of Foreign Relations ha estado recolectando información desde el año 2008 para crear un enorme atlas con los brotes de enfermedades en todo el mundo que pudieron haber sido prevenidas mediante la vacunación, como el sarampión, paperas, rubéola, la tos convulsiva y la poliomielitis.















