Facebook, entre otras cosas, está considerando migrar y trasladar los centros de datos alojados en Irlanda a EE.UU. Con su cambio de sede, la empresa encuentra así una forma de burlar la ley. En la actualidad, los datos de los usuarios pasan necesariamente por los servidores distribuidos en el país europeo.

En los próximos meses se articulará un cambio de sus infraestructuras en un movimiento que le permitirá «saltarse» las obligaciones dado que el RGPD no tiene influencia fuera de las fronteras europeas. De tal forma que la multinacional, según estimaciones de la agencia Reuters, sacará el 70% de la masa de usuarios que deben acogerse a las normativas y, por tanto, evitar sanciones más duras.
Con ello, se calcula que las leyes solo protegerán a 370 millones de usuarios europeos. Y, por tanto, excluirá a 1.900 millones de usuarios. Una jugada maestra, aunque cuestionable.
Facebook ha empezado a actualizar sus servicios digitales al Reglamento Europeo de Protección de datos (RGPD) que será de obligado cumplimiento a partir del 25 de mayo y que contempla sanciones de 20 millones de euros o el 4% del volumen de negocio total anual en caso de infringir las leyes europeas, más restrictivas y garantistas que en territorio estadounidense.
Seguir leyrndo: Así pretende Facebook burlar las restrictivas normativas europeas















