Estamos ante un vehículo de dos ruedas en el que la dirección la marcamos con el balanceo del cuerpo, completamente eléctrico, con una pinta extremadamente parecida a un Segway.
Por lo pronto sabemos que su autonomía se va hasta los 22 kilómetros, y es capaz de llegar a los 16 kilómetros por hora, o subir pendientes de hasta 15 grados.
El dispositivo pesa 12,8 kilogramos, que para soportar nuestro peso y llevar unas buenas baterías, no está nada mal.
La principal diferencia con un Segway la encontramos en la altura, el recorrido de la barra vertical no llega más alto que nuestras rodillas. En el frontal hay una hilera de leds para iluminar el camino, y se puede relacionar con nuestro smartphone mediante una aplicación.
Otro de los puntos fuertes del dispositivo parece que está en el precio: Xiaomi va a pedir por él 1.999 yuanes, que al cambio es algo así como 300 euros.
















