Ferrari presentó los primeros modelos de la nueva línea de producto Icona, que formará parte estratégica de la gama a partir de ahora. Los nuevos Monza SP1 y SP2 están inspirados en las magníficas barquetas del Cavallino de los años cincuenta y sesenta, que tantos éxitos dieron a la marca en diferentes tipos de competiciones. Con unas impactantes líneas que evocan al 166 MM o al 750 Monza, los SP1 y SP2 únicamente se diferencian entre sí en que este último dispone de un segundo asiento para llevar pasajero, mientras que en el otro esa parte queda enrasada como una prolongación de la carrocería, convirtiendo al auto en monoplaza.

Los recién llegados incorporan la más avanzada tecnología en todos los apartados mecánicos, empezando por el motor, un V12 de 810 caballos que se convierte en el propulsor más potente jamás construido en Maranello para un vehículo de carretera. Con él, ambas versiones pueden acelerar de 0 a 100 km/h en apenas 2,9 segundos y alcanzar una velocidad máxima superior a los 300 km/h.

Entre las innovaciones de los Monza SP1 y SP2 destaca un sistema patentado de «Protección Virtual del Viento», que desvía buena parte del flujo de aire que recibiría el conductor, canalizándolo hacia arriba antes de que llegue al cuadro de instrumentos. Eso permite eliminar el parabrisas para ofrecer unas formas mucho más puras y unas sensaciones auténticas al volante.
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