La crisis tocó a la puerta de la Oficina Nacional contra la Delincuencia Organizada y Financiamiento al Terrorismo (Oncdoft) en 2013.
El informe de gestión de esta dependencia del Ministerio de Relaciones Interiores reconoce que sufren diversas fallas que complican el cumplimiento de su delicada misión.
El organismo señala que ni siquiera tiene una sede «acorde a las necesidades y funciones» que ejecuta. En este momento, acotan, operan en una «vivienda familiar» que les cedió la Oficina Nacional Antidrogas.
via Oficina contra el Terrorismo sin tecnología y con personal mal pagado – Nacional y Política.















