Quizás el mito más extendido sobre las baterías, y uno de los que más he visto poner en práctica es que si dejamos nuestro ordenador permanentemente conectado a la fuente de alimentación esto hará que la batería se estropee. Nada más lejos de la verdad.
Probablemente todos los ordenadores modernos cuentan con sistemas que bloquean la transferencia eléctrica a la batería una vez que está cargada, por lo que a penas si se usa mientras está conectada a la fuente de energía. Peor aún, lo que sí que es cierto es que las baterías tienen una cantidad de ciclos de carga limitados, y si cargas/descargas la batería cada vez que usas tu ordenador estás reduciendo los ciclos de vida de tu batería.
Otra cosa que es cierta es que por cada ciclo de carga la batería pierde capacidad. Precisamente a eso debemos que las baterías vayan perdiendo capacidad de a poco antes de llegar al ocaso de sus existencias.
Seguramente también has escuchado que interrumpir una carga, o poner a cargar la batería sin que esté totalmente descargada terminará por estropearlo. Falso, al menos parcialmente. El mito se fundamenta en el efecto memoria, una característica muy acentuada en las viejas baterías de níquel que determinaba que en efecto las baterías se perdieran calibración. Las baterías de litio a penas si se ven afectadas por este problema, y por suerte son fáciles de calibrar, con lo que se recuperan sin problemas.
via ¿Por qué se dañan las baterías de los ordenadores portátiles?.
















