El diseño ha corrido a cargo de Kinneir Dufort, una empresa de diseño industrial que colaborado con los creadores de la RPi -no hace mucho entrevistamos a Eben Upton- para lograr elegir el acabado final. De los tres candidatos finales -dos de ellos con una parte transparente que dejaba ver los componentes internos- solo quedó uno, que finalmente oculta esa crudeza de la placa original y lo hace combinando el color blanco y, lógicamente, el color frambuesa (raspberry).
El diseño final es destacable y su coste no es demasiado elevado (7,61 euros -IVA no incluido- en Element14, por ejemplo), así que los interesados en ella ya pueden tener a su disposición esa carcasa oficial que es muy fácil de montar y que como no podía ser de otra forma incluye un pequeño grabado de la famosa frambuesa del proyecto en la parte superior de la carcasa. Por supuesto podéis seguir optando por cualquiera de los numerosos modelos que están disponibles en todo tipo de tiendas online y físicas que distribuyen las RPi y sus accesorios, pero cuidado: la disposición de los puertos cambia ligeramente en las nuevas Raspberry Pi 2.
Origen: La Raspberry Pi ya tiene carcasa oficial (y muchas más no oficiales)




















