Nuevo mapa, nuevo sistema de progreso, nuevas mecánicas… Epic Games quiere poner toda la carne en el asador. Esto para evitar la sangría de jugadores y espectadores que ha vivido durante la última temporada. Y es que pese a que sus números siguen siendo muy superiores a la media, la gráficas ya no ofrecían los picos a los que estaban habituados. Con eso en mente encaran un borrón y cuenta nueva del que su nuevo mapa es el principal protagonista dentro de las novedades de Fortnite.

Una isla que mantiene la idea de distintos biomas. Pero lo hace de una forma mucho más lógica y cohesionada respecto a lo representado en temporadas recientes, donde se habían metido nuevas zonas con calzador que entregaban una imagen bastante loca. Que el nuevo escenario esté asediado por ríos y lagos no es irrelevante. Y es que el agua promete ser otro de los grandes protagonistas del cambio. Epic Games no sólo abraza los viajes en barco como opción, algo que ya habíamos visto en mayor o menor medida en el viejo mapa, también incluye la posibilidad de nadar y bucear. A nivel jugable sólo modifica un poco el desplazamiento, pero al menos por el momento no parece que vaya a ser un cambio radical. Más interesante es el uso de la caña de pescar, un nuevo objeto basado en la clásica mezcla de riesgo y recompensa.
La importancia del agua
La idea es poder pararnos a pescar en un lago para conseguir mejores objetos pese a lo arriesgado de quedarnos quietos convirtiéndonos en un blanco fácil. Entre las nuevas mecánicas también se encuentran otras novedades aún más importantes de cara a los tiroteos como la posibilidad de ocultarnos en pajares y contenedores para sorprender al contrario o, más importante si cabe, la opción de recoger a un compañero caído y cargar con él a otra ubicación para poder salvarlo del fuego enemigo.















