El gobierno húngaro pretendía establecer un impuesto de 150 forintos (unos 49 céntimos de euro/62 céntimos dólar) por cada gigabyte de tráfico de datos consumido por cada usuario. El impuesto lo pagarían los proveedores de Internet que, a su vez, lo recaudarían de los ciudadanos. Sería el primer país en el mundo en imponer semejante medida.
El plan causó tal indignación que decenas de miles de ciudadanos salieron a la calle en protesta. Hoy el primer ministro ha desistido en su intento cancelando el plan.
via Hay que protestar más: Hungría retira su impuesto sobre Internet.















