Lillium, una empresa alemana de aviación, ha probado el prototipo del primer vehículo volador totalmente eléctrico capaz de despegar y aterrizar en vertical. Esta primera prueba de vuelo fue del prototipo en su versión más pequeña de 2 plazas. La aeronave dispone de 36 pequeños motores eléctricos incorporados en las alas del propio aparato, así como 12 alerones que permiten regular su vuelo.

En cuanto a su funcionamiento, el prototipo de Lillium es una mezcla entre un dron y un helicóptero. Su mayor novedad es que despega de forma vertical requiriendo así mucho menos espacio de pista que un avión, y además puede volar horizontalmente sin necesitar hélices como las de los helicópteros o las avionetas. Según sus diseñadores la aeronave puede alcanzar los 300 kilómetros por hora.
En cuanto a los beneficios de este tipo de transporte, Lillium ha destacado que, al poder acceder a las ciudades por el aire, sus usuarios se evitarían los atascos del tráfico automotor. Además, al estar propulsado completamente por energía eléctrica, esta aeronave de «cero emisiones» reduce la contaminación vertida a la atmósfera y reduce hasta en 5 veces la duración de los viajes.
A pesar del éxito de la prueba realizada en Alemania, aún falta un largo tiempo para poder pedir un taxi aéreo. Estiman que los aparatos se pondrán a la venta en el año 2025 como mínimo.














