En el mundo móvil el término de moda es NFC. Los últimos modelos de teléfonos inteligentes la incluyen y alardean de ella para conectarse y comunicarse sin cables, con solo acercar dos equipos, pero que es en realidad esta tecnología y para que sirve.

Esta comunicación sin cables de corto alcance te permite transferir información entre tu teléfono y otros dispositivos NFC, como móviles, etiquetas NFC, computadoras, televisores o dispositivos de pago. Por ejemplo, puedes compartir direcciones web, contactos, números de teléfono, pistas de audio, vídeos o fotos. La tecnología NFC no es una novedad, en 2003 fue aprobada como estándar, y ya por 2008 se empezaron a ver los primeros equipos que hacían uso de la tecnología combinada con Bluetooth.
Las etiquetas NFC, como las que tienen los productos en las tiendas para evita su robo, son pequeños fragmentos de información programados que se pueden insertar en carteles o anuncios de publicidad. Cuando el teléfono toca una etiqueta, recibe información adicional, como mapas, direcciones web y trailers de películas. En lo que se refiere a la interconexión de equipos la cosa se vuelve interesante, ya que NFC permite la configuración instantánea de dispositivos para compartir contenido multimedia y hasta hacer respaldos de la información de tu dispositivo móvil con solo acercar los equipos.
Esto mismo se puede hacer con videos y fotos visualizándolos en un televisor con NFC. La distancia máxima de lectura es de aproximadamente un centímetro, lo que ayuda a evitar comunicaciones no autorizadas. Desde 2011 cuando se comenzó a incorporar NFC en los teléfonos se esperaba una adopción acelerada sobre todo para pagos móviles, sin embargo, esto no ocurrió tan rápido en nuestros países pero en la actualidad es prácticamente un estándar en el sector bancario.















