[Video] Los primeros pasos en firme de la revolución de las impresoras 3D serán totalmente invisibles a los ojos del gran público… porque dará inicio dentro de nuestros propios cuerpos, en forma de implantes quirúrgicos. Un buen ejemplo es el de un anónimo caballero se sometió en Estados Unidos a una operación mediante la cual 75% de su cráneo fue reconstruido usando piezas impresas en 3D desarrolladas por la firma Oxford Performance Materials.
Esta operación sin precedentes en la historia médica requirió una autorización especial emitida por las autoridades estadounidenses. El proceso comenzó con la creación de un escaneo en 3D de la cabeza del paciente, que después fue utilizado para crear una serie de placas de poliéster con pequeñas perforaciones pensadas para facilitar el crecimiento celular y la regeneración ósea.
Su compatibilidad con los tejidos humanos es una de las grandes ventajas de los implantes de polímero, que además ofrecen un elevado nivel de adaptación a la fisionomía de cada paciente y encima son más compatibles con los rayos X y otras formas de exploración.













