El correo electrónico es uno de los grandes hoyos negros donde desaparece nuestro tiempo de trabajo, y también con frecuencia nuestro tiempo libre. Como consecuencia, hay pocas cosas más detestables que la gente que nos envía correos interminables, que nos hacen leer veinte párrafos para no llegar a ninguna parte, o nos manda cadenas que sólo llenan de basura nuestra bandeja de entrada. Si no quieres ser una de esas personas, y quieres aumentar las posibilidades de que tus correos sean bien recibidos y contestados a tiempo, asegúrate de seguir las siguientes reglas de etiqueta.
1. Asegúrate de que tu «asunto» vaya al grano
No dejes el asunto en blanco o escribas «hola». El asunto es el título de tu mensaje, y como tal, debe contener un resumen concreto del tema sobre el cual trata el correo. Un asunto que indique si se trata de un proyecto específico, de fijar una reunión, de pedir ayuda con un tema determinado, le servirá a tu interlocutor para determinar la importancia del mensaje desde antes de abrirlo, y para ubicarlo con mayor facilidad cada vez que necesite volver a él.
2. Sé conciso
Los mensajes interminables muestran no sólo una incapacidad de sintetizar, sino un profundo irrespeto por el tiempo de la otra persona. Esto se traduce en menos posibilidades de que la persona te conteste, o en todo caso, de obtener una respuesta fructífera, ya que mientras más hables más difícil será para tu interlocutor saber con exactitud qué es lo que quieres y qué clase de respuesta puede ofrecerte.
3. Asegúrate de incluir la acción
Del mismo modo, algo importante y que casi todo el mundo olvida es indicar con claridad qué es lo que necesitas de quien recibe el mensaje. Incluir con precisión la respuesta que se espera, así como un margen de tiempo estimado, es invaluable para que la comunicación pueda ser fructífera.
4. Numera tus preguntas
Si tu mensaje contiene más de un punto o una pregunta, numéralas. Sí, con viñetas y toda la cosa. Esto le hará la vida mucho más fácil a quien lo recibe, y evitará que su respuesta corresponda sólo a una de tus preguntas -la que haya visto primero- dejando el resto sin contestar y generando un círculo vicioso de más y más correos.
5. Sigue leyendo: Reglas de etiqueta del correo electrónico
















