Colombia enfrenta una urgencia tecnológica. Más de 2,7 millones de computadoras de consumo están listas para ser renovadas. El país ocupa el cuarto lugar en América Latina con mayor necesidad de modernización, solo detrás de Brasil, México y Perú. Así lo revela un análisis conjunto de Intel y Microsoft que advierte sobre el impacto que tendrá la obsolescencia tecnológica en los próximos meses.

En toda la región, más de 36 millones de equipos de consumo están en la misma situación. La cifra representa tanto un desafío como una oportunidad para actualizar la infraestructura tecnológica y mejorar la productividad. Según Intel, el 84% de estos equipos no puede actualizarse a Windows 11, lo que obliga a su reemplazo para cumplir con los estándares actuales de ciberseguridad, eficiencia energética y compatibilidad con inteligencia artificial.
Una necesidad marcada por varios factores
La transición tecnológica que atraviesan los países latinoamericanos no es un simple cambio de software. Se trata de una combinación de factores que aceleran el reemplazo de equipos.
Primero, la inminente finalización del soporte para Windows 10. Esto significa que los equipos que no puedan actualizarse a versiones más recientes quedarán expuestos a vulnerabilidades de seguridad y perderán compatibilidad con aplicaciones modernas.
Segundo, la edad promedio de los dispositivos. En la región supera los siete años, lo que incrementa los costos de mantenimiento, reduce el rendimiento y afecta la experiencia del usuario.
Tercero, la llegada de los llamados AI PCs, computadoras diseñadas para aprovechar las capacidades de la inteligencia artificial de manera nativa. Esto incluye procesadores con NPU integrada, como los nuevos Intel Core Ultra, que optimizan el rendimiento y la duración de la batería, y permiten ejecutar herramientas avanzadas como Microsoft Copilot+.
Juliana Hurtado, directora de Ventas de Consumo para Intel en América Latina, explica que la renovación responde no solo a una necesidad técnica, sino también a una expectativa de los usuarios. “La adopción de computadoras con inteligencia artificial marca un punto de inflexión en la experiencia de los usuarios. Esta renovación responde tanto a una necesidad tecnológica como a una expectativa creciente por contar con equipos más eficientes, seguros y listos para integrar soluciones con IA en la vida diaria”.
El mapa latinoamericano de la renovación
El estudio de Intel y Microsoft establece que Brasil lidera la región con 15,2 millones de computadoras listas para ser reemplazadas. México le sigue con 7,6 millones, mientras que Perú ocupa el tercer puesto con 3,6 millones. Colombia, con 2,7 millones, se ubica en el cuarto lugar.
Más abajo en la lista aparecen Argentina, con 2 millones de equipos, y Chile, con 1,8 millones. Estos datos reflejan que el reto es regional y que, en la mayoría de los países, el parque tecnológico de consumo está envejecido.
Intel mantiene una participación de mercado superior al 64% en todos los países analizados. En Brasil, por ejemplo, la cifra alcanza 93,4%, lo que posiciona a la compañía como uno de los principales habilitadores de esta renovación.
Un problema que también es una oportunidad
El recambio de computadoras no debe verse únicamente como un gasto. Según los especialistas, es una inversión estratégica para mejorar la productividad, la seguridad y la eficiencia. En un entorno empresarial cada vez más digitalizado, contar con equipos actualizados significa reducir el tiempo de inactividad, proteger la información y acceder a nuevas herramientas basadas en inteligencia artificial.
El 70% de los dispositivos que están en circulación en la región supera los cinco años de uso. Esto incrementa los costos operativos, ya que los equipos más antiguos consumen más energía, requieren más reparaciones y tienen un rendimiento menor en tareas complejas.
A nivel macroeconómico, la modernización del parque tecnológico puede generar un impulso importante. La renovación masiva de computadoras abre oportunidades para fabricantes, distribuidores y empresas de servicios, al tiempo que fortalece la competitividad de los sectores que dependen de la tecnología para operar.
Hacia una infraestructura lista para la IA
Intel ha presentado recientemente la segunda generación de procesadores Intel Core Ultra, pensados para entornos de trabajo híbrido y con capacidades de inteligencia artificial integradas. Estos chips no solo mejoran el rendimiento, sino que también optimizan el consumo energético y ofrecen hasta 20 horas de autonomía de batería, características clave para el usuario actual.
En el sector corporativo e industrial, la compañía lanzó los procesadores Xeon 6. Con ellos, promete hasta 1,5 veces más rendimiento en tareas de inferencia de inteligencia artificial frente a la competencia, con un consumo más eficiente de recursos. Estos procesadores están diseñados para centros de datos y entornos de IA de alto rendimiento, donde la demanda de procesamiento crece de forma constante.
La incorporación de estas tecnologías no solo apunta a resolver problemas actuales, sino a preparar el terreno para el futuro. Las aplicaciones basadas en IA, el análisis de grandes volúmenes de datos y las experiencias personalizadas serán parte del día a día de los usuarios y las empresas.
Colombia: un momento clave para actuar
En el caso de Colombia, modernizar más de 2,7 millones de computadoras puede ser el detonante para una transformación profunda en diversos sectores. En la educación, permitiría integrar más herramientas digitales y experiencias de aprendizaje personalizadas. En el sector público, mejoraría la eficiencia de los servicios y la seguridad de la información. En las empresas, abriría la puerta a procesos más automatizados y a una interacción más fluida con clientes y proveedores.
Hurtado enfatiza que hoy los usuarios no solo se fijan en la potencia de sus dispositivos, sino también en su capacidad para ofrecer experiencias inteligentes. Para ella, modernizar una PC es una forma de prepararse para lo que viene y asegurar un desempeño óptimo en el día a día.
Más que reemplazo, una transformación
La renovación tecnológica en Colombia o en cualquier parte del mundo no es simplemente cambiar una computadora vieja por una nueva. Es el inicio de una transición hacia un ecosistema donde la inteligencia artificial y la conectividad avanzada serán protagonistas.
Para los usuarios domésticos, significa equipos más rápidos, seguros y capaces de ejecutar tareas que antes requerían software especializado. Para las empresas, implica la posibilidad de aprovechar al máximo las soluciones en la nube, la automatización y el análisis de datos en tiempo real.
En un mundo donde la tecnología evoluciona a gran velocidad, postergar la renovación puede dejar a los países y las organizaciones en desventaja competitiva. Por eso, la ventana de oportunidad para Colombia es clara: modernizar ahora para no quedar rezagados en la próxima ola de innovación.















