El gigante coreano Samsung, el mayor fabricante de teléfonos móviles del mundo, ha anunciado que se han suspendido temporalmente los negocios con uno de sus proveedores chinos a raíz de los indicios de que ese proveedor emplea a niños menores de 16 años en al menos unas de sus fábricas.
Se trata de una reacción a las críticas contra la compañía, a la que algunos echan en cara que no haga seguimientos a las prácticas laborales de algunos de sus proveedores.
La decisión se produce una semana después de que la organización China Labor Watch (CLW), con sede en EEUU, asegurase que habían detectado «al menos cinco niños trabajando» sin contrato en una fábrica del proveedor denunciado, en concreto en una factoría de Shinyang Electronics en Dongguan, en el sureste de China, y advirtieran de este extremo a la propia compañía Samsung.














