Aunque no debería sorprender a nadie, el final de Symbian está a la vuelta de la esquina. Tras dos años soportando el sistema operativo Windows Phone en colaboración con Microsoft, Nokia ha ido relegando a un puesto residual, casi anecdótico, a su propio sistema operativo. Y también se ha desvinculado de otros desarrollos, como el del software “open source” MeeGo.
“Durante nuestra transición a Windows Phone a lo largo de 2012, hemos continuado vendiendo dispositivos basados en Symbian”, decía uno de los últimos informes de resultados trimestrales de la firma finlandesa. Pero “el Nokia 808 PureView, un dispositivo que muestra nuestras capacidades de imagen y que llegó al mercado a mediados de 2012, fue el último dispositivo Symbian de Nokia”.
Y es que ni siquiera un teléfono tan potente, con cámara de 41 megapíxeles, ha conseguido revitalizar un ecosistema que ya estaba tocado de muerte.
Ahora, según informa The Financial Times, sabemos que este final se certificará a lo largo de verano.
El plan de Nokia es reducir fuertemente los envíos. Y, aunque se seguirán destinando terminales Symbian a los mercados emergentes donde todavía se detecta cierta demanda, se hará únicamente hasta agotar existencias del inventario actual.














