Sony anunció oficialmente que despedirá a un total de 5.000 trabajadores como consecuencia de sus planes de reestructuración de la compañía, entre los cuales han destacado la venta del negocio de computadoras VAIO y la separación de la línea de televisores. Con estos movimientos, la japonesa espera amortizar las pérdidas estimadas en unos 11 mil millones de dólares para finales de marzo de 2014. La empresa asegura que esta reestructuración además busca concentrar sus esfuerzos en el negocio móvil sobre teléfonos inteligentes y tablets. De los empleados que Sony dejará sin trabajo en todo el mundo, 1.500 trabajan en Japón y los 3.500 restantes residen en el extranjero. Asimismo, la compañía nipona ha previsto que recortará la tercera parte de los gastos durante los próximos 15 meses.















