Científicos en Alemania desarrollaron un tatuaje intradérmico que cambia de color en respuesta a los niveles variables de glucosa, albúmina o pH de la sangre, sirviendo como indicador para el monitoreo de ciertas enfermedades o condiciones de salud. Aunque por el momento los tatuajes monitores no se han probado todavía en seres humanos, ya que el experimento fue llevado a cabo con cerdos, estos tatuajes pueden tener la llave para el control en tiempo real de enfermedades crónicas como la diabetes o la insuficiencia renal.

Su atractivo reside en que los colores cambian a medida que varían las concentraciones de los biomarcadores y su estado es reversible, ya que no sería de mucha ayuda si el tatuaje solo funciona para una lectura. Gracias a estos tatuajes bioreactivos, los investigadores de la Universidad Técnica de Múnich, pudieron estimar con precisión las concentraciones de glucosa, albúmina y acides de la sangre basados en las fotos de los tatuajes tomadas con teléfonos inteligentes. Los tatuajes son entonces sensores implantados en la dermis que sirven como poderosa herramienta de diagnóstico, mostrando las variaciones en el pH, la glucosa y las concentraciones de albúmina mediante biosensores colorimétricos.
Estos tres biomarcadores han sido los elegidos porque a menudo suelen indicar que algo no va bien. La albúmina es una proteína en el plasma sanguíneo, y cuando los niveles son bajos puede indicar problemas renales o hepáticos, mientras que los niveles altos pueden indicar problemas cardíacos. La glucosa debe estar controlada ya que está estrechamente vinculada a la diabetes, lo que afecta la capacidad del cuerpo para metabolizar el azúcar. Y los cambios en el nivel de pH de la sangre pueden ser causados por una variedad de problemas que suelen requerir tratamiento médico.















