Seguro que en alguna ocasión habrán pasado por una situación de riesgo con algún pequeño explorador y una piscina o recinto acuático. iSwimband nace para minimizar estos problemas.
¿Cómo lo hace? Pues básicamente alertando a los padres o responsables del niño cuando éste se introduzca en el agua o cuando permanezca un tiempo especificado sumergido.
Para ello el sistema consta de una serie de pulseras, brazaletes y diademas que debemos colocar al niño y que tienen un sensor capaz de detectar las inmersiones.
A través de un enlace Bluetooth se envía una señal a una aplicación móvil para iOS, a distancias de hasta 30 metros, y si se supera el tiempo de inmersión prefijado por el adulto, saltará una alarma en el teléfono que nos ayudará a saber que algo extraño está pasando.
via Ten controlados a los pequeños nadadores de la casa con iSwimband.
















