Uber solicitó una patente a la Oficina de Patentes y Marcas de Estados Unidos (USPTO, por sus siglas en inglés), para poder usar inteligencia artificial como base de un un sistema que permita identificar qué tan ebrios podrían estar los pasajeros. La compañía de transporte podría suministrar esta información adicional a sus conductores.

El sistema detectaría entonces cualquier comportamiento inusual por parte del usuario como los errores tipográficos, la velocidad al caminar y el tiempo que lleva solicitar un viaje. También podría considerar la hora del día y el lugar donde se solicita un viaje.
La patente también manifiesta que el cambio se haría con el fin de ayudar a los conductores que no quieren recoger a los pasajeros ebrios.
Los críticos expresaron su preocupación de que una aplicación que pueda predecir el comportamiento del usuario pueda ser utilizada por conductores que deseen atacar a pasajeros vulnerables.















