Los medicamentos han ayudado a mejorar la calidad de vida del ser humano. Sin embargo, sacar al mercado un nuevo fármaco requiere de un complicado proceso obligatorio que tiene que realizarse antes de ser suministrado a una persona. Se deben hacer pruebas, a menudo en animales, para garantizar la seguridad para el ser humano, pero esto puede estar por cambiar.

Ingenieros del Instituto Tecnológico de Massachussets, MIT por sus siglas en inglés, crearon un pequeño chip que puede replicar artificialmente el funcionamiento fisiológico de un cuerpo humano. Tiene 10 cavidades que replican los principales órganos y se conectan entre sí por sistemas de microfluidos que actúan como vasos sanguíneos. A través de estos canales viajan las sustancias puestas a prueba para saber si solo actúan sobre el órgano objetivo o si por el contrario también tiene efectos secundarios en otros.
Esta versión actual incluye 10 tipos de órganos: hígado, pulmones, intestinos, endometrio, cerebro, corazón, páncreas, riñones, piel y músculos. Cada “órgano” está compuesto de uno a dos millones de “células”. Aun así, estas no simulan completamente el funcionamiento de un órgano real, pero sí replica su reacción frente a diversas sustancias. De perfeccionar este chip, las pruebas en animales dejarían de ser necesarias para sacar al mercado un nuevo medicamento.














