Desde hace tiempo, numerosas marcas tratan de dar con el control de juegos definitivo que convierta nuestro smartphone en una consola. Lamentablemente, la mayoría de los proyectos tienen un problema: son demasiado grandes o pesados.
Ahora un propuesta de Razer al menos tiene una ventaja de entrada: apenas estorba en el bolsillo. El dispositivo se llama Junglecat, y es una funda para el iPhone con una estrecha bandeja deslizante que alberga los controles físicos. Razer apuesta por una distribución muy clásica de cuatro pulsadores y una cruceta de dirección, en vez de dos joysticks.
Todos los mandos son configurables mediante una aplicación propia. El dispositivo mide 18 mm de grosor. En este tamaño está incluida la parte de la carcasa que alberga el iPhone, así que 18 mm es el grosor total con el que tendremos que lidiar en el bolsillo.















